Artículo del Colegio de Biólogos en Món Empresarial: la acuicultura sostenible

Jordi Carreras, biólogo especialista en Acuicultura, miembro de la Junta directiva de Colegio de Biólogos de Cataluña y amigo de la XRAq desde su creación, habla para Món Empresarial sobre el desarrollo sostenible de la acuicultura y hace un análisis del presente y el futuro del sector:

Conservar y utilizar de manera sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible.

La Declaración Final de Kyoto (1997) reconoce que la pesca y la acuicultura juega un papel fundamental en el suministro adecuado de alimentos, especialmente la acuicultura, al ser una de las principales alternativas para mantener la proporción de pescado en la dieta mundial frente a la degradación del medio marino y la sobrepesca.

Los cambios alimentarios y el aumento de la población hacen intuir que en el año 2020 habrá necesidades de 170 millones de toneladas de pescado al año, de las cuales será necesario cubrir un déficit de 40 millones de euros con la cría de especies acuáticas.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la extracción de recursos pesqueros superior a los 100 millones de toneladas al año, tendría unas consecuencias negativas irreversibles sobre estos bienes marinos. No es que los peces se agotasen, pero la presión selectiva que ejerce la pesca extractiva se concentra en uno de cada 1000 especies acuáticas, y estas son las que pueden estar en peligro.

Para entendernos mejor, recordemos que se entiende por acuicultura marina la producción de especies de origen acuático, en cualquiera de sus fases del ciclo biológico y controlando de alguna manera estos organismos y su medio ambiente.

GENERAR RIQUEZA SOSTENIBLE

Desde el año 1988 se dispone de técnicas para cultivar peces mediterráneos, y aunque es una práctica empresarial joven, que ha pasado períodos de incertidumbre y vacilación, ahora se está posicionando como una actividad de futuro, capaz de generar riqueza empresarial y comarcal.

Como toda actividad ramadera, la acuicultura marina genera residuos, pero las administraciones se han preocupado de que este sector sea sostenible y lo han dotado de los protocolos adecuados de vigilancia ambiental para controlar y reducir sus posibles impactos. En la actualidad, el sector dispone de criterios definidos para la realización de los estudios ambientales previos, el seguimiento de esta actividad y la interpretación de los resultados. Aunque los contenidos, el diseño y la ejecución de los Planes de Vigilancia Ambiental (PVA) de las granjas marinas pueden variar mucho.

Para contribuir a generar conocimiento y aportar soluciones a una posible pérdida de competitividad en las empresas y una inadecuada estrategia de gestión ambiental para las administraciones, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y medio Ambiente ha financiado entre los años 2008 y 2011, el Plan Nacional "Selección de indicadores, determinación de valores de referencia, diseño de programas y protocolos de métodos y medidas para estudios ambientales en acuicultura marina". Este proyecto, con la participación de centros de investigación de seis comunidades autónomas y 20 empresas en el sector, ha sido dirigido a establecer las bases sobre las cuales diseñar protocolos y planes de seguimiento ambiental de la acuicultura, con el propósito de facilitar el desarrollo de los estudios ambientales pertinentes, y simplificar a las administraciones la gestión ambiental relativa a la acuicultura marina.

Por el bien de este joven sector, esperamos que todas estas dificultades se irán superando.

Fuente: Món Empresarial

06/09/16